Cariño qué dolor. Cómo es la cabeza, que no te deja parar.
Vuelven otra vez las imágenes del hospital, las caras de terror, los pasillos, las enfermeras…por suerte no recuerdo casi nada, pienso que la mente se deshace de lo que no podemos soportar y lo borra. Sólo de esa manera podemos seguir. Nos suicidaríamos si recordásemos todo lo ocurrido y lo reviviéramos constantemente. Estoy segura de que eso no podríamos aguantarlo.
Pero este dolor no te mata. Te tortura pero no te mata. A veces pienso que algo va a pasar, que voy a estallar, que algo en mí va a explotar y ya está, se acabó.
Pero no pasa nada. Pasa el tiempo y no ocurre nada a mi alrededor. Todo sigue. No lo entiendo.
¿Cómo puede seguir la gente? ¿cómo puedo seguir yo? No lo entiendo.
¿Es posible esto? ¿Está ocurriendo de verdad? A lo mejor esto es perder la cabeza.
Princesa te echo de menos. ¿Cuándo vas a venir a buscarme?
Este espacio es para Vicky, mi pequeña hija de eternos seis meses. Y para todas las madres que habéis sufrido antes lo que yo ahora.
viernes, 26 de agosto de 2011
domingo, 21 de agosto de 2011
Fin de agosto
Cariño aquí sigo. Todavía preguntándome por qué. Todavía me parece mentira, creo que es una pesadilla y que no ha pasado en realidad. Otras veces me parece que fue lo anterior lo que no existió, estuviste tan poquito con nosotros que a veces dudo de si estuviste de verdad....
No soy capaz de discernir con claridad, no sé objetivar nada ahora, todo me parece o bien sin importancia o bien un mundo, pero no tengo criterio, no consigo separar lo lógico de lo absurdo....mi cabeza salta de un lugar a otro sin dejarme parar, sin encontrar un sitio.
Estoy descolocada desde que te fuiste cariño....no encuentro mi sitio, no sé a dónde ir.
Te quiero mi vida, mi princesa.
domingo, 7 de agosto de 2011
El verano
Cariño, aquí sigo, aquí siguen, pasando los días, las semanas. El verano tan absurdo sin tí. El año tan largo.
Las cosas no se colocan tan fácilmente. Cuando creo que tengo algo en su sitio, poco después se vuelve del revés.
El sufrimiento vuelve en el recuerdo de aquellos malditos dos días en el hospital, qué largos fueron. Qué dolorosos ahora al recordarlos.
Quisiera que este dolor me fulminara para siempre. O que me curase, pero que me dejase ya. Que no me torture más. ¿Hasta dónde podemos aguantar?
Princesa, a veces creo que me estoy volviendo loca. Te echo de menos gordita. Mi niña.
Te quiero.
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