Vuelvo a escribir.
De repente, siento la necesidad de escribir muchas cosas y al mismo tiempo, casi no sé ni por dónde empezar.
Es tan confusa y tan contradictoria la mezcla de sentimientos y sensaciones que experimento que me siento perdida, sola, abrumada de tanto sentir. Por un momento soy capaz de escribir sin llorar.
Me siento totalmente frustrada, nunca pensé que mi pequeña se podría ir (no quiero decir morir, no me gusta decir que eso es lo que le ha pasado a mi hija). Nunca lo pensé, y menos tan pronto. No tenía ni seis meses. ¿Por qué? Nosotros éramos felices antes de que naciera nuestra pequeña, entonces ¿por qué la vida nos hizo querer a Vicky para luego quitárnosla? ¿Por qué no somos de piedra para no tener que sufrir así?
A veces me duele tanto y me desespera tanto pensar que mi niña no va a volver que creo que me muero. Lo creo de verdad y lo deseo así. Pero no me muero. Para mi frustración, no me muero.
A veces pienso en obligarme a morir, acabar con todo de una vez y terminar con este dolor. Pero ni siquiera me atrevo a eso. No encuentro ningún motivo para seguir viviendo y sin embargo, sigo viviendo.
La gente me dice que tendré otros hijos. Por un lado desearía otro hijo ya, como remedio inmediato a mi dolor....pero al mismo tiempo no quiero otros hijos.....sólo quiero a mi muñeca, a mi niña preciosa, a la princesa que la vida me quitó de repente y sin avisar...no puedo pensar en el futuro, sólo pienso en cómo hacer para levantarme cada mañana.
Y la gente no se acuerda de quién eras, Vicky....eras tan pequeñita que no dio casi tiempo a que te conocieran...me da tanta pena eso, cariño....me da tanta pena saber que no te recordarán porque la vida no te permitió el tiempo para aprender a hablar, o a caminar, ni siquiera a mantenerte sentada...no tuviste amiguitos, ni fuiste al cole, ni pudiste jugar con un montón de cosas....
Tus pequeños muñequitos, tu cuna, tu ropa....tu olor...no me atrevo a abrir tu armario, princesa.....no me atrevo aún.
La gente no te recordará pero princesa, que sepas que mamá NUNCA se olvida de tí, NUNCA...estás en mi corazón para siempre, nunca me separaré de tu lado y cuando me muera, entonces será cuando estemos juntas para siempre. Por favor princesa, que no se te olvide esto, que te quiero hasta el final, hasta más allá del infinito, hasta que vuelva a encontrarte.
Este espacio es para Vicky, mi pequeña hija de eternos seis meses. Y para todas las madres que habéis sufrido antes lo que yo ahora.
lunes, 28 de febrero de 2011
viernes, 25 de febrero de 2011
Victoria
Te echo de menos, Vicky, Victoria, mi niña bonita, mi niña grande. Te echo de menos tanto, me duele tanto que no puedo con el dolor, lo juro, no puedo, me asfixia, no puedo respirar. No quiero respirar.
jueves, 24 de febrero de 2011
El camino
Se me hace tan difícil conseguir que pasen los días...El tiempo pasa tan despacio cuando uno sufre que un día parece un siglo, una semana una eternidad.....Qué rápido pasaba cuando éramos felices.
Pedro y yo estamos atravesando este camino de dolor. Vamos despacito, pero estamos juntos. Hacemos lo que podemos, seguimos adelante. Seguimos teniendo una hija, una muñeca preciosa que vive en nuestro corazón y tendremos que seguir adelante con nuestra familia, aquí y ahora sólo estamos Pedro y yo pero nosotros seguimos siendo tres.
Y como siempre, el final para mi pequeña, Vicky, te quiero, te quiero tanto que mi corazón va a estallar de amor por tí, cariño, no te olvides de mamá nunca.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Mortal y rosa
"Sólo encontré una verdad en la vida, hijo, y eras tú. Sólo encontré una verdad en la vida y la he perdido. Vivo de llorarte en la noche con lágrimas que queman la oscuridad. Soldadito rubio que mandaba en el mundo, te perdí para siempre. Tus ojos cuajaban el azul del cielo. Tu pelo doraba la calidad del día. Lo que queda después de tí, hijo, es un universo fluctuante, sin consistencia, como dicen que es Júpiter, una vaguedad nauseabunda de veranos e inviernos, una promiscuidad de sol y sexo, de tiempo y muerte, a través de todo lo cual vago solamente porque desconozco el gesto que hay que hacer para morirse. Si no, haría ese gesto y nada más."
Este es un fragmento de Mortal y rosa, de Francisco Umbral.
No se me ocurre ninguna manera mejor de explicar lo que se siente al perder a un hijo, a mi pequeña.
No sé decirlo tan bien como él, sólo puedo decir que te quiero Vicky, te quiero princesa, te quiero un millón de veces.
Este es un fragmento de Mortal y rosa, de Francisco Umbral.
No se me ocurre ninguna manera mejor de explicar lo que se siente al perder a un hijo, a mi pequeña.
No sé decirlo tan bien como él, sólo puedo decir que te quiero Vicky, te quiero princesa, te quiero un millón de veces.
lunes, 21 de febrero de 2011
Mi princesa del cielo
Hola princesa,
Necesitaba entrar aquí para contarte lo que siento hoy. No es diferente a otros días, es igual de triste y gris sin tí. Cada cosa que hago, que toco, que veo o que pienso me recuerda a tí. Cada día es un interminable dolor que no se pasa nunca. Te echo de menos Vicky, la vida me resulta imposible sin tí.
Intento recordar los momentos divertidos y buenos, y no los del hospital, lo intento pero también me hacen sufrir porque me enseñan todo lo que he perdido, lo que has perdido tú cariño, lo que hemos perdido las dos.
Estabas llena de vida ¿qué pasó? No entiendo porqué la vida decidió que ya era suficiente, que ya habías vivido bastante, que era momento de cambiar. No sé dónde estás, no sé qué tengo que hacer ahora, no sé ni a dónde ir.
Mi princesa del cielo, espérame allí, no te olvides de mí, no te olvides de mamá por favor. Te quiero hasta el infinito Vicky, te quiero hasta el final.
Necesitaba entrar aquí para contarte lo que siento hoy. No es diferente a otros días, es igual de triste y gris sin tí. Cada cosa que hago, que toco, que veo o que pienso me recuerda a tí. Cada día es un interminable dolor que no se pasa nunca. Te echo de menos Vicky, la vida me resulta imposible sin tí.
Intento recordar los momentos divertidos y buenos, y no los del hospital, lo intento pero también me hacen sufrir porque me enseñan todo lo que he perdido, lo que has perdido tú cariño, lo que hemos perdido las dos.
Estabas llena de vida ¿qué pasó? No entiendo porqué la vida decidió que ya era suficiente, que ya habías vivido bastante, que era momento de cambiar. No sé dónde estás, no sé qué tengo que hacer ahora, no sé ni a dónde ir.
Mi princesa del cielo, espérame allí, no te olvides de mí, no te olvides de mamá por favor. Te quiero hasta el infinito Vicky, te quiero hasta el final.
sábado, 19 de febrero de 2011
La fuerza
Sabes lo que me dijo ayer mi madre, tu abuela, Vicky? Que ella puede percibir que tú estás. Que le has mandado fuerza para seguir adelante.
Yo también necesito esa fuerza, cariño, necesito que me la mandes. A veces me parece que noto signos, luego pienso que me estoy perdiendo la cabeza. Pero a veces creo que me haces alguna señal. ¿Eres tú, cariño? ¿Dónde estás?
Dónde estás princesa.
Yo también necesito esa fuerza, cariño, necesito que me la mandes. A veces me parece que noto signos, luego pienso que me estoy perdiendo la cabeza. Pero a veces creo que me haces alguna señal. ¿Eres tú, cariño? ¿Dónde estás?
Dónde estás princesa.
jueves, 17 de febrero de 2011
Pequeñita
Pequeñita
Mi pequeñina....qué solita y qué triste se ha quedado mamá sin tí
Hoy no es un buen día, cariño. Hoy es de esos días en que el dolor es insoportable, en los que no encuentro ningún motivo para seguir, si no estás tú.
Mi pequeñina....qué solita y qué triste se ha quedado mamá sin tí
Hoy no es un buen día, cariño. Hoy es de esos días en que el dolor es insoportable, en los que no encuentro ningún motivo para seguir, si no estás tú.
martes, 15 de febrero de 2011
Tantos recuerdos
Vicky, ayer me dormí pensando en tí cuando te despertabas por las mañanas, princesa, que te despertabas tan contenta, nunca llorando y siempre sonriendo....y te estirabas en tu cunita, como una viejecilla, como una chica mayor y me sonreías...no llorabas para que te cogiera, esperabas o te ponías a jugar con tu muñequito ese blanco...
y luego ya te levantaba y nos dábamos una vuelta por la casa, yo te enseñaba la habitación y tú tocabas con tus manitas el espejo, el espejo que todavía tiene tus huellas y que no quiero borrar...¿verías tu imagen en el espejo, cariño?¿sabrías que eras tú?
No sé lo que pensarías, no sé si supiste todo lo que te quería, todo lo que te quiero mi vida, no sé si todos los besos que te dí y todas las caricias fueron suficientes....Te quiero princesa
y luego ya te levantaba y nos dábamos una vuelta por la casa, yo te enseñaba la habitación y tú tocabas con tus manitas el espejo, el espejo que todavía tiene tus huellas y que no quiero borrar...¿verías tu imagen en el espejo, cariño?¿sabrías que eras tú?
No sé lo que pensarías, no sé si supiste todo lo que te quería, todo lo que te quiero mi vida, no sé si todos los besos que te dí y todas las caricias fueron suficientes....Te quiero princesa
viernes, 11 de febrero de 2011
Aquellos planes
Qué dolorosa es la vida ahora.
Llevo algunos días pensando en lo absurdo que es todo, en los planes que hacemos, en los proyectos de futuro que montamos para qué? para que un día se nos desvanezcan como un castillo en el aire.
Olvidamos que tenemos fecha de caducidad desde el momento en que nacemos, olvidamos que no controlamos nada de lo que la vida nos echa encima, que no elegimos casi nada, que montamos en nuestra cabeza un montón de planes y de ilusiones que nadie nos prometió que se cumplirían. Y nos sentimos frustrados cuando se nos vienen abajo, por qué? si ya sabíamos que esto era así. Pero nos olvidamos.
Y yo me pregunto ¿por qué a mí? ¿por qué a mi hija? cuando en realidad debería preguntarme ¿y por qué no? si le pasa a tanta gente ¿por qué a mí no?
Pero claro, es mi hija, cómo voy a aceptarlo como si tal cosa cuando es mi hija, ¿y por qué no yo? ¿por qué no me tocó a mí en vez de a ella? si a mí me daba igual morirme....no hubiese sido tan terrible....pero esto....esto es insoportable.
A veces creo que me voy a morir del dolor. Lo creo de verdad, incluso lo intento. Pienso "me muero de verdad", intento morirme....pero no me muero...qué frustración.
Vicky princesa, no estés triste por lo que escribo, no te preocupes por mí, no llores si me ves llorar, tú no llores.....tú juega y ríe como hacías aquí...espérame cariño, volveremos a jugar juntas.
Te quiero un millón de vidas.
Llevo algunos días pensando en lo absurdo que es todo, en los planes que hacemos, en los proyectos de futuro que montamos para qué? para que un día se nos desvanezcan como un castillo en el aire.
Olvidamos que tenemos fecha de caducidad desde el momento en que nacemos, olvidamos que no controlamos nada de lo que la vida nos echa encima, que no elegimos casi nada, que montamos en nuestra cabeza un montón de planes y de ilusiones que nadie nos prometió que se cumplirían. Y nos sentimos frustrados cuando se nos vienen abajo, por qué? si ya sabíamos que esto era así. Pero nos olvidamos.
Y yo me pregunto ¿por qué a mí? ¿por qué a mi hija? cuando en realidad debería preguntarme ¿y por qué no? si le pasa a tanta gente ¿por qué a mí no?
Pero claro, es mi hija, cómo voy a aceptarlo como si tal cosa cuando es mi hija, ¿y por qué no yo? ¿por qué no me tocó a mí en vez de a ella? si a mí me daba igual morirme....no hubiese sido tan terrible....pero esto....esto es insoportable.
A veces creo que me voy a morir del dolor. Lo creo de verdad, incluso lo intento. Pienso "me muero de verdad", intento morirme....pero no me muero...qué frustración.
Vicky princesa, no estés triste por lo que escribo, no te preocupes por mí, no llores si me ves llorar, tú no llores.....tú juega y ríe como hacías aquí...espérame cariño, volveremos a jugar juntas.
Te quiero un millón de vidas.
jueves, 10 de febrero de 2011
Qué tristeza
Vicky cariño, esta noche no he podido casi dormir. El dolor de tu ausencia me resulta insoportable. Cada cosa que veo o que toco, cada segundo me recuerda a tí. No sé dónde estás, mi vida, no estás y no entiendo nada.
Esta montaña rusa de sensaciones y sentimientos me mata, me marea, me agota. La cabeza me estalla.
¿Puedes verme, princesa? ¿Puedes notar lo que siento? Necesito que sepas que te quiero más que a nadie en el mundo, que te quiero infinito Vicky, que mi vida ahora es muy triste sin tí, sin mi muñeca, mi hija querida, y que si tengo que quedarme aquí, también necesito que me digas cómo hago para lidiar con esta tristeza que no tiene fin.
Te quiero mi amor.
Esta montaña rusa de sensaciones y sentimientos me mata, me marea, me agota. La cabeza me estalla.
¿Puedes verme, princesa? ¿Puedes notar lo que siento? Necesito que sepas que te quiero más que a nadie en el mundo, que te quiero infinito Vicky, que mi vida ahora es muy triste sin tí, sin mi muñeca, mi hija querida, y que si tengo que quedarme aquí, también necesito que me digas cómo hago para lidiar con esta tristeza que no tiene fin.
Te quiero mi amor.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Pasan los días
Sabes princesa, que cada día que me levanto pienso que nada de esto es real y que estás en tu cunita ota vez. Incluso me parece oírte llorar. Luego la realidad viene de golpe, es un dolor tan insoportable que creo que no puedo con él, que me voy a morir del dolor.
Pero no me muero princesa, lo intento pero no me muero. Desconozco qué tecla tengo que tocar para morirme, si lo supiera lo haría. Pero aquí sigo, inexplicablemente pasan los días y sigo aquí.
Como todas vosotras, tantas madres sin hijos...que seguís aquí y me enseñáis que también pasan los días para vosotras, que vuestro dolor es el mío y que vuestros hijos viven en vuestros corazones ya para siempre. Gracias por hacerme ver que la muerte no eligió sólo a mi hija, que yo no soy más desgraciada que los demás.
Gordita te quiero, sólo pienso en el día en que nos volvamos a ver. Espérame en el cielo, princesa.
Pero no me muero princesa, lo intento pero no me muero. Desconozco qué tecla tengo que tocar para morirme, si lo supiera lo haría. Pero aquí sigo, inexplicablemente pasan los días y sigo aquí.
Como todas vosotras, tantas madres sin hijos...que seguís aquí y me enseñáis que también pasan los días para vosotras, que vuestro dolor es el mío y que vuestros hijos viven en vuestros corazones ya para siempre. Gracias por hacerme ver que la muerte no eligió sólo a mi hija, que yo no soy más desgraciada que los demás.
Gordita te quiero, sólo pienso en el día en que nos volvamos a ver. Espérame en el cielo, princesa.
lunes, 7 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
Te echo de menos, mi amor.
Veo a la gente pasear y parecen felices. No me gusta que haga buen tiempo porque en mi corazón sigue lloviendo, princesa. No sé por qué los demás tenemos derecho a pasear y tú no, litel, tú ya no podrás.
Me he quedado muy sola, cariño, sin tí.
Pienso en la gente con la que me cruzo por la calle ¿a cuántos de ellos les habrá pasado lo mismo que a mí? y siguen viviendo....no sé cómo lo han hecho, de la misma manera me pregunto cómo lo hago yo cada día...
Estoy muy cansada....
Vicky...mi pequeña....te echo de menos hija, te echo tanto de menos que me siento incapaz de seguir, princesa ¿cómo lo hago? cariño mío, mi hija querida ¿dónde estás?
Mamá sigue aquí esperándote, no me olvides princesita.
Veo a la gente pasear y parecen felices. No me gusta que haga buen tiempo porque en mi corazón sigue lloviendo, princesa. No sé por qué los demás tenemos derecho a pasear y tú no, litel, tú ya no podrás.
Me he quedado muy sola, cariño, sin tí.
Pienso en la gente con la que me cruzo por la calle ¿a cuántos de ellos les habrá pasado lo mismo que a mí? y siguen viviendo....no sé cómo lo han hecho, de la misma manera me pregunto cómo lo hago yo cada día...
Estoy muy cansada....
Vicky...mi pequeña....te echo de menos hija, te echo tanto de menos que me siento incapaz de seguir, princesa ¿cómo lo hago? cariño mío, mi hija querida ¿dónde estás?
Mamá sigue aquí esperándote, no me olvides princesita.
viernes, 4 de febrero de 2011
4 de febrero
Hoy hace un mes que te has ido, princesa. Sólo un mes, y parece una eternidad. Qué despacio pasa el tiempo a veces. Qué raro es todo desde entonces. Estuviste tan poco que a veces incluso pienso que ese tiempo tampoco ha sido verdad, que ha sido un sueño también.
Temo estar volviéndome loca. Me importa poco, la verdad, estar loca o cuerda, ya que no estás aquí.
Pensar en el resto de vida que me queda sin tí me resulta insoportable.
Te busco por todas partes y no te encuentro ¿dónde estás?
¿Dónde estás, mi pequeña?
Mamá sigue esperando, cariño.
Temo estar volviéndome loca. Me importa poco, la verdad, estar loca o cuerda, ya que no estás aquí.
Pensar en el resto de vida que me queda sin tí me resulta insoportable.
Te busco por todas partes y no te encuentro ¿dónde estás?
¿Dónde estás, mi pequeña?
Mamá sigue esperando, cariño.
jueves, 3 de febrero de 2011
Estaba ahora viendo tus fotos, princesa, mi niña pequeñita. Qué alegre estás en todas las fotos, cariño. Cómo te ríes, cómo me gustaba verte reír. Qué expresión tan inocente, mi vida, tan de niña. Qué ojos tan abiertos y tan despiertos tuviste siempre. Y qué pestañas. Y qué manos, que parecían bollos, tan gorditas y tan suaves....
¿Por qué te fuiste así, princesa? ¿por qué te fuiste de esa manera y me dejaste aquí?
¿Qué fue lo que pasó, mi vida? Todavía no lo sé, todavía intento encontrar respuesta, no sé a qué, y no encuentro nada. Sólo dolor, a cada paso que doy, en cada cosa que veo y que toco.
Cariño, sabes qué, me gusta pensar que si estabas siempre riéndote, era por papá y mamá, al menos en parte. Quiero pensar que has sido super feliz con nosotros, en el poquito tiempo que estuviste. Quiero pensar que te hicimos feliz, que estuviste contenta y que nosotros tuvimos algo que ver en eso.
Necesito saber que no hice nada mal, mi amor, que hice todo lo que pude o supe para que fueses una niña feliz....que si me equivoqué en algo, fue sin querer....Que no pude protegerte de la muerte ni impedir su maldita visita...Pero que cuando venga a por mí, la estaré esperando bien tranquila y sin miedo porque ya no me puede hacer daño.
Te quiero princesa, te quiero millones, billones, trillones....
¿Por qué te fuiste así, princesa? ¿por qué te fuiste de esa manera y me dejaste aquí?
¿Qué fue lo que pasó, mi vida? Todavía no lo sé, todavía intento encontrar respuesta, no sé a qué, y no encuentro nada. Sólo dolor, a cada paso que doy, en cada cosa que veo y que toco.
Cariño, sabes qué, me gusta pensar que si estabas siempre riéndote, era por papá y mamá, al menos en parte. Quiero pensar que has sido super feliz con nosotros, en el poquito tiempo que estuviste. Quiero pensar que te hicimos feliz, que estuviste contenta y que nosotros tuvimos algo que ver en eso.
Necesito saber que no hice nada mal, mi amor, que hice todo lo que pude o supe para que fueses una niña feliz....que si me equivoqué en algo, fue sin querer....Que no pude protegerte de la muerte ni impedir su maldita visita...Pero que cuando venga a por mí, la estaré esperando bien tranquila y sin miedo porque ya no me puede hacer daño.
Te quiero princesa, te quiero millones, billones, trillones....
miércoles, 2 de febrero de 2011
Litel
Litel....así te llamaba papá....no little sino litel, de nuestra pequeña....hoy he estado hablando de tí, litel, a otras mamás...a otras mamás sin bebés, sin pequeños, a otras mamás rotas como yo. Rotas por el dolor. Les he contado cómo fue que naciste, los seis meses que pasaste con nosotros, cómo se han ido tan rápido y el mes que llevo sin tí, qué lento transcurre.
Me he desahogado y ahora estoy más tranquila. Compartir el dolor ayuda mucho.
Una de las normas del grupo es No rescatar. Quiere decir que cuando una de nosotras en el grupo siente la necesidad de llorar, no hay que cogerle la mano ni el brazo, no, hay que dejarla llorar porque es como debe ser, no debe sentirse frenada ni evitar las lágrimas.
Cariño, cómo he llorado hablando de tí....de mi pequeña, de la chickyvicky como te llamamos....otro día más que pasa con mi princesita en mi corazón.
Me he desahogado y ahora estoy más tranquila. Compartir el dolor ayuda mucho.
Una de las normas del grupo es No rescatar. Quiere decir que cuando una de nosotras en el grupo siente la necesidad de llorar, no hay que cogerle la mano ni el brazo, no, hay que dejarla llorar porque es como debe ser, no debe sentirse frenada ni evitar las lágrimas.
Cariño, cómo he llorado hablando de tí....de mi pequeña, de la chickyvicky como te llamamos....otro día más que pasa con mi princesita en mi corazón.
martes, 1 de febrero de 2011
Eras tan pequeñita princesa, tan pequeñita cuando te fuiste, que la vida casi no me dio oportunidad de conocer cómo eras. Sólo pude saber un poquito de tí, de las cosas que hacías.
Ya nunca podré saber si tendrías el pelo rizado como papá....ni si te gustaría la música como a mamá aunque yo creo que sí porque te quedabas super atenta cuando te cantaba....nunca podré saber cómo sonaba un "te quiero mami" ni el sonido de tu voz.....ni siquiera pude ver cómo te salían tus primeros dientes ni cómo empezabas a andar.....sólo me dejaron seis meses contigo, mi amor, pero para siempre ya.
Me gustaría saber que, donde estés, puedes percibir todo lo que te quiero, Vicky. Que sepas que mamá sigue aquí esperándote, que daría mi vida y doscientas que tuviera por verte de nuevo. Que no sé cómo hacer para vivir sin tí. Hasta que nos veamos te quiero princesa. Te quiero un millón de veces.
Ya nunca podré saber si tendrías el pelo rizado como papá....ni si te gustaría la música como a mamá aunque yo creo que sí porque te quedabas super atenta cuando te cantaba....nunca podré saber cómo sonaba un "te quiero mami" ni el sonido de tu voz.....ni siquiera pude ver cómo te salían tus primeros dientes ni cómo empezabas a andar.....sólo me dejaron seis meses contigo, mi amor, pero para siempre ya.
Me gustaría saber que, donde estés, puedes percibir todo lo que te quiero, Vicky. Que sepas que mamá sigue aquí esperándote, que daría mi vida y doscientas que tuviera por verte de nuevo. Que no sé cómo hacer para vivir sin tí. Hasta que nos veamos te quiero princesa. Te quiero un millón de veces.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)