Otra vez no estás. Vuelvo a mirar en tu cuna y no estás. Tu habitación sigue oliendo como tú, cariño. Nadie puede explicarme qué ha pasado, por qué el escenario de mi vida pasó de ser una fiesta a una tragedia, a un escenario triste, gris y sin vida.
No quiero salir del dolor. No me permito a mí misma salir del dolor. ¿Por qué yo puedo salir a la calle, dar un paseo, tomar el sol y mi hija no? ¿Por qué ella no puede? No es justo así que yo tampoco lo hago.
El mundo no se acuerda de tí princesa....pero mamá no te olvida nunca.
Te quiero para siempre, mi vida....hasta que nos veamos otra vez, te quiero de aquí al infinito.
Este espacio es para Vicky, mi pequeña hija de eternos seis meses. Y para todas las madres que habéis sufrido antes lo que yo ahora.
lunes, 31 de enero de 2011
sábado, 29 de enero de 2011
Por la noche
Sabes princesa, a veces por la noche me parece estar escuchando tus lloros, tus balbuceos cuando te despertabas al cabo de un ratito y ya no querías dormir; y yo te cogía, te llevaba al salón y allí nos entreteníamos y tú te partías de risa cuando yo te cantaba o te hacía cosquillas...luego te entraba sueño y te acababas quedando dormida, eras tan buena, te acostaba entonces y te dormías.
Y cuando te despertabas por las mañanas, no llorabas, te despertabas contenta y sonriendo y te ponías a jugar con tu muñequito blanco, ese que tenía un cascabel dentro, y te entretenías tú sola mi vida, sin llorar al principio y luego cuando te cansabas y no querías eolstar sola, ya sí lloriqueabas mi amor...hasta que te levantaba y ya empezaba el día otra vez.
Ahora el único llanto que se oye en esta casa es el mío, cariño. Que no tiene nada que ver con el tuyo, de niña, de ángel, de cielo. El mío es un llanto de dolor, de desesperación, de tristeza infinita, de romperme por dentro.
No quiero que estés triste, mi vida, seguro que donde estés eres más feliz que yo, eso es fácil. Por favor espérame allí gordita, y no cambies que cuando volvamos a vernos, recuperaremos todo este tiempo, te lo prometo.
Y cuando te despertabas por las mañanas, no llorabas, te despertabas contenta y sonriendo y te ponías a jugar con tu muñequito blanco, ese que tenía un cascabel dentro, y te entretenías tú sola mi vida, sin llorar al principio y luego cuando te cansabas y no querías eolstar sola, ya sí lloriqueabas mi amor...hasta que te levantaba y ya empezaba el día otra vez.
Ahora el único llanto que se oye en esta casa es el mío, cariño. Que no tiene nada que ver con el tuyo, de niña, de ángel, de cielo. El mío es un llanto de dolor, de desesperación, de tristeza infinita, de romperme por dentro.
No quiero que estés triste, mi vida, seguro que donde estés eres más feliz que yo, eso es fácil. Por favor espérame allí gordita, y no cambies que cuando volvamos a vernos, recuperaremos todo este tiempo, te lo prometo.
jueves, 27 de enero de 2011
La tarde
Sabes princesa, vengo de ver a Dulce. Vengo de llorar con ella, de que me haya escuchado blasfemar, gritar, desesperarme, llorar. Todo eso me hace bien. No puede responder a mis preguntas de por qué te has ido, de por qué tú y no yo, de por qué tantas cosas...sólo me escucha. Pero no me juzga, ni compara mi dolor con otro, ni me da consejos. Sólo escucha.
Qué difícil es eso. Qué poquito le gusta a la gente llorar con otro, sentir su dolor. Acompañar. Qué fácil es olvidar para el que no le han quitado nada. Ay mi vida, cómo te echo de menos. Cada segundo del día te echo de menos. La hora del baño, de la cena, de dormir...de despertar al día siguiente, de cambiarte el pañal....las cosquillas, las carcajdas, las canciones, tu risa....madre mía, todos esos recuerdos se agolpan en mi cabeza, me matan despacito.
Espérame donde estés cariño, por favor, no te olvides nunca de que te quiero.
Qué difícil es eso. Qué poquito le gusta a la gente llorar con otro, sentir su dolor. Acompañar. Qué fácil es olvidar para el que no le han quitado nada. Ay mi vida, cómo te echo de menos. Cada segundo del día te echo de menos. La hora del baño, de la cena, de dormir...de despertar al día siguiente, de cambiarte el pañal....las cosquillas, las carcajdas, las canciones, tu risa....madre mía, todos esos recuerdos se agolpan en mi cabeza, me matan despacito.
Espérame donde estés cariño, por favor, no te olvides nunca de que te quiero.
miércoles, 26 de enero de 2011
La desesperación
Estoy en casa, estoy sentada en el sofá y todavía no entiendo muy bien lo que ha pasado. No sé dónde está mi hija, dónde se ha ido? ¿dónde está mi hija, Dios mío? Por favor....la muerte se la ha llevado, a dónde? ¿dónde tengo que ir?
Qué desesperación no saber dónde está mi hija, y cuánto tiempo tengo que esperar para verla de nuevo....qué tristeza Dios mío, entrar en su cuarto y ver su cuna vacía, sus baberos....sus pijamitas.....madre mía, qué difícil es esto, qué tortura diaria. Mi princesa ¿dónde estás? con quién estás, quién te cuida?
Pero ¿por qué tenemos que pasar por esto? ¿quién hizo así la vida? Maldito sea el que la ideó así, cuando por el mismo precio podría habernos hecho felices.
Princesa te quiero, quiero que sepas que te quiero mucho más que a mi vida. Por favor ayúdame cariño, ayúdame a soportar el dolor de tu ausencia.
Qué desesperación no saber dónde está mi hija, y cuánto tiempo tengo que esperar para verla de nuevo....qué tristeza Dios mío, entrar en su cuarto y ver su cuna vacía, sus baberos....sus pijamitas.....madre mía, qué difícil es esto, qué tortura diaria. Mi princesa ¿dónde estás? con quién estás, quién te cuida?
Pero ¿por qué tenemos que pasar por esto? ¿quién hizo así la vida? Maldito sea el que la ideó así, cuando por el mismo precio podría habernos hecho felices.
Princesa te quiero, quiero que sepas que te quiero mucho más que a mi vida. Por favor ayúdame cariño, ayúdame a soportar el dolor de tu ausencia.
martes, 25 de enero de 2011
Otro día más
Me gustaría poner una foto tuya cariño, pero no me atrevo. No sé si estoy preparada para entrar en este blog y ver tu carita de niña, mi vida, tu carita tan linda, con esas pestañotas que largas que tenías....que tenías no, que tienes porque para mí las sigues teniendo....tu olor, mi pequeña, tu olor en tu pijama me mata...me muero un poco cada día que pasa porque no estás, porque veo que no estás y cuando me despierto por las mañanas y me doy cuenta de que no estás, quiero morirme.
Sólo estuviste con nosotros seis meses que fueron los mejores de mi vida y hoy....hoy he muerto un poco más. Cada día que pasa me muero un poquito más.
Te quiero princesa, te quiero más de lo que nunca imaginé.
Sólo estuviste con nosotros seis meses que fueron los mejores de mi vida y hoy....hoy he muerto un poco más. Cada día que pasa me muero un poquito más.
Te quiero princesa, te quiero más de lo que nunca imaginé.
lunes, 24 de enero de 2011
El primer día
Este es el primer día del blog de Vicky, mi pequeña de casi seis meses....la muerte súbita me la quitó hace tres semanas.
Hace tres semanas que yo he muerto también.
Hace tres semanas que yo he muerto también.
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