Sabes princesa, vengo de ver a Dulce. Vengo de llorar con ella, de que me haya escuchado blasfemar, gritar, desesperarme, llorar. Todo eso me hace bien. No puede responder a mis preguntas de por qué te has ido, de por qué tú y no yo, de por qué tantas cosas...sólo me escucha. Pero no me juzga, ni compara mi dolor con otro, ni me da consejos. Sólo escucha.
Qué difícil es eso. Qué poquito le gusta a la gente llorar con otro, sentir su dolor. Acompañar. Qué fácil es olvidar para el que no le han quitado nada. Ay mi vida, cómo te echo de menos. Cada segundo del día te echo de menos. La hora del baño, de la cena, de dormir...de despertar al día siguiente, de cambiarte el pañal....las cosquillas, las carcajdas, las canciones, tu risa....madre mía, todos esos recuerdos se agolpan en mi cabeza, me matan despacito.
Espérame donde estés cariño, por favor, no te olvides nunca de que te quiero.
Tu dolor es incomparable mercedes, ningún dolor se puede comparar, desahogate, llora todo lo que necesites, blasfema todo lo que quieras (yo sigo haciendolo) y que no te preocupe lo que piensen los demás...nunca.
ResponderEliminarMil besos princesa, hasta el cielo
Pues sí, para los demás nada ha cambiado...el dolor y la ausencia es para nosotros....y al principio duele mucho la actitud de la gente...poco a poco comprenderás que ya es suficiente con lo que tenemos como para preocuparse de si fulanito viene o menganito me llama....si alguien no está contigo es porque nada tiene que ofrecerte que pueda ayudarte...y les paraliza el miedo....
ResponderEliminarY es que ahora solo podemos escucharte...nada de lo que digamos tendrá sentido para tí...no dejes de desahogarte....haz todo lo que tu corazón necesita....
Un fuerte abrazo.
No hay nada ni nadie que pueda aliviar tu dolor. Pero no te paralices, desahógate, haz lo que quieras, llora grita....lo que necesites pero no dejes de caminar por muy duro que sea el camino. Aquí nos tienes, a tu lado siempre que nos necesites, lejos en la distancia pero cerca, muy cerca en el corazón.
ResponderEliminarTu princesita te estará esperando siempre. Un abrazo desde el corazón.
Llevo quince minutos escribiendo y borrando porque no sé qué decirte... Quisiera mitigar tu dolor pero no puedo.... Y por desgracia nada de lo que te digamos lo va a hacer... Pero si puedo ofrecerte mi hombro, llora y grita sobre él, yo estaré aquí escuchándote.
ResponderEliminarUn beso enorme Mercedes y mil para ti princesita
Mercedes...
ResponderEliminarNo vamos a poder arrancarte todo el dolor que sientes, como nadie nos lo puede arrancar a nosotras; es nuestro y tendremos que aprender a vivir con él. Pero lo que sí podemos es estar a tu lado y abrazarte fuerte fuerte cuando sientas que no puedes más.
Te mando un beso enorme y otro al azul, que está lleno de ángeles hermosos
Ojalá nuestras palabras te sirvieran para aliviar ese dolor, pero sé que no es posible.
ResponderEliminarTodo lo que necesites desahogar, gritar, etc. hazlo, que nada te lo impida, yo estaré aquí para escucharte.
Mil besos para tí Mercedes y otro para tu princesita.