Sabes princesa, que cada día que me levanto pienso que nada de esto es real y que estás en tu cunita ota vez. Incluso me parece oírte llorar. Luego la realidad viene de golpe, es un dolor tan insoportable que creo que no puedo con él, que me voy a morir del dolor.
Pero no me muero princesa, lo intento pero no me muero. Desconozco qué tecla tengo que tocar para morirme, si lo supiera lo haría. Pero aquí sigo, inexplicablemente pasan los días y sigo aquí.
Como todas vosotras, tantas madres sin hijos...que seguís aquí y me enseñáis que también pasan los días para vosotras, que vuestro dolor es el mío y que vuestros hijos viven en vuestros corazones ya para siempre. Gracias por hacerme ver que la muerte no eligió sólo a mi hija, que yo no soy más desgraciada que los demás.
Gordita te quiero, sólo pienso en el día en que nos volvamos a ver. Espérame en el cielo, princesa.
Este espacio es para Vicky, mi pequeña hija de eternos seis meses. Y para todas las madres que habéis sufrido antes lo que yo ahora.
miércoles, 9 de febrero de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
Te echo de menos, mi amor.
Veo a la gente pasear y parecen felices. No me gusta que haga buen tiempo porque en mi corazón sigue lloviendo, princesa. No sé por qué los demás tenemos derecho a pasear y tú no, litel, tú ya no podrás.
Me he quedado muy sola, cariño, sin tí.
Pienso en la gente con la que me cruzo por la calle ¿a cuántos de ellos les habrá pasado lo mismo que a mí? y siguen viviendo....no sé cómo lo han hecho, de la misma manera me pregunto cómo lo hago yo cada día...
Estoy muy cansada....
Vicky...mi pequeña....te echo de menos hija, te echo tanto de menos que me siento incapaz de seguir, princesa ¿cómo lo hago? cariño mío, mi hija querida ¿dónde estás?
Mamá sigue aquí esperándote, no me olvides princesita.
Veo a la gente pasear y parecen felices. No me gusta que haga buen tiempo porque en mi corazón sigue lloviendo, princesa. No sé por qué los demás tenemos derecho a pasear y tú no, litel, tú ya no podrás.
Me he quedado muy sola, cariño, sin tí.
Pienso en la gente con la que me cruzo por la calle ¿a cuántos de ellos les habrá pasado lo mismo que a mí? y siguen viviendo....no sé cómo lo han hecho, de la misma manera me pregunto cómo lo hago yo cada día...
Estoy muy cansada....
Vicky...mi pequeña....te echo de menos hija, te echo tanto de menos que me siento incapaz de seguir, princesa ¿cómo lo hago? cariño mío, mi hija querida ¿dónde estás?
Mamá sigue aquí esperándote, no me olvides princesita.
viernes, 4 de febrero de 2011
4 de febrero
Hoy hace un mes que te has ido, princesa. Sólo un mes, y parece una eternidad. Qué despacio pasa el tiempo a veces. Qué raro es todo desde entonces. Estuviste tan poco que a veces incluso pienso que ese tiempo tampoco ha sido verdad, que ha sido un sueño también.
Temo estar volviéndome loca. Me importa poco, la verdad, estar loca o cuerda, ya que no estás aquí.
Pensar en el resto de vida que me queda sin tí me resulta insoportable.
Te busco por todas partes y no te encuentro ¿dónde estás?
¿Dónde estás, mi pequeña?
Mamá sigue esperando, cariño.
Temo estar volviéndome loca. Me importa poco, la verdad, estar loca o cuerda, ya que no estás aquí.
Pensar en el resto de vida que me queda sin tí me resulta insoportable.
Te busco por todas partes y no te encuentro ¿dónde estás?
¿Dónde estás, mi pequeña?
Mamá sigue esperando, cariño.
jueves, 3 de febrero de 2011
Estaba ahora viendo tus fotos, princesa, mi niña pequeñita. Qué alegre estás en todas las fotos, cariño. Cómo te ríes, cómo me gustaba verte reír. Qué expresión tan inocente, mi vida, tan de niña. Qué ojos tan abiertos y tan despiertos tuviste siempre. Y qué pestañas. Y qué manos, que parecían bollos, tan gorditas y tan suaves....
¿Por qué te fuiste así, princesa? ¿por qué te fuiste de esa manera y me dejaste aquí?
¿Qué fue lo que pasó, mi vida? Todavía no lo sé, todavía intento encontrar respuesta, no sé a qué, y no encuentro nada. Sólo dolor, a cada paso que doy, en cada cosa que veo y que toco.
Cariño, sabes qué, me gusta pensar que si estabas siempre riéndote, era por papá y mamá, al menos en parte. Quiero pensar que has sido super feliz con nosotros, en el poquito tiempo que estuviste. Quiero pensar que te hicimos feliz, que estuviste contenta y que nosotros tuvimos algo que ver en eso.
Necesito saber que no hice nada mal, mi amor, que hice todo lo que pude o supe para que fueses una niña feliz....que si me equivoqué en algo, fue sin querer....Que no pude protegerte de la muerte ni impedir su maldita visita...Pero que cuando venga a por mí, la estaré esperando bien tranquila y sin miedo porque ya no me puede hacer daño.
Te quiero princesa, te quiero millones, billones, trillones....
¿Por qué te fuiste así, princesa? ¿por qué te fuiste de esa manera y me dejaste aquí?
¿Qué fue lo que pasó, mi vida? Todavía no lo sé, todavía intento encontrar respuesta, no sé a qué, y no encuentro nada. Sólo dolor, a cada paso que doy, en cada cosa que veo y que toco.
Cariño, sabes qué, me gusta pensar que si estabas siempre riéndote, era por papá y mamá, al menos en parte. Quiero pensar que has sido super feliz con nosotros, en el poquito tiempo que estuviste. Quiero pensar que te hicimos feliz, que estuviste contenta y que nosotros tuvimos algo que ver en eso.
Necesito saber que no hice nada mal, mi amor, que hice todo lo que pude o supe para que fueses una niña feliz....que si me equivoqué en algo, fue sin querer....Que no pude protegerte de la muerte ni impedir su maldita visita...Pero que cuando venga a por mí, la estaré esperando bien tranquila y sin miedo porque ya no me puede hacer daño.
Te quiero princesa, te quiero millones, billones, trillones....
miércoles, 2 de febrero de 2011
Litel
Litel....así te llamaba papá....no little sino litel, de nuestra pequeña....hoy he estado hablando de tí, litel, a otras mamás...a otras mamás sin bebés, sin pequeños, a otras mamás rotas como yo. Rotas por el dolor. Les he contado cómo fue que naciste, los seis meses que pasaste con nosotros, cómo se han ido tan rápido y el mes que llevo sin tí, qué lento transcurre.
Me he desahogado y ahora estoy más tranquila. Compartir el dolor ayuda mucho.
Una de las normas del grupo es No rescatar. Quiere decir que cuando una de nosotras en el grupo siente la necesidad de llorar, no hay que cogerle la mano ni el brazo, no, hay que dejarla llorar porque es como debe ser, no debe sentirse frenada ni evitar las lágrimas.
Cariño, cómo he llorado hablando de tí....de mi pequeña, de la chickyvicky como te llamamos....otro día más que pasa con mi princesita en mi corazón.
Me he desahogado y ahora estoy más tranquila. Compartir el dolor ayuda mucho.
Una de las normas del grupo es No rescatar. Quiere decir que cuando una de nosotras en el grupo siente la necesidad de llorar, no hay que cogerle la mano ni el brazo, no, hay que dejarla llorar porque es como debe ser, no debe sentirse frenada ni evitar las lágrimas.
Cariño, cómo he llorado hablando de tí....de mi pequeña, de la chickyvicky como te llamamos....otro día más que pasa con mi princesita en mi corazón.
martes, 1 de febrero de 2011
Eras tan pequeñita princesa, tan pequeñita cuando te fuiste, que la vida casi no me dio oportunidad de conocer cómo eras. Sólo pude saber un poquito de tí, de las cosas que hacías.
Ya nunca podré saber si tendrías el pelo rizado como papá....ni si te gustaría la música como a mamá aunque yo creo que sí porque te quedabas super atenta cuando te cantaba....nunca podré saber cómo sonaba un "te quiero mami" ni el sonido de tu voz.....ni siquiera pude ver cómo te salían tus primeros dientes ni cómo empezabas a andar.....sólo me dejaron seis meses contigo, mi amor, pero para siempre ya.
Me gustaría saber que, donde estés, puedes percibir todo lo que te quiero, Vicky. Que sepas que mamá sigue aquí esperándote, que daría mi vida y doscientas que tuviera por verte de nuevo. Que no sé cómo hacer para vivir sin tí. Hasta que nos veamos te quiero princesa. Te quiero un millón de veces.
Ya nunca podré saber si tendrías el pelo rizado como papá....ni si te gustaría la música como a mamá aunque yo creo que sí porque te quedabas super atenta cuando te cantaba....nunca podré saber cómo sonaba un "te quiero mami" ni el sonido de tu voz.....ni siquiera pude ver cómo te salían tus primeros dientes ni cómo empezabas a andar.....sólo me dejaron seis meses contigo, mi amor, pero para siempre ya.
Me gustaría saber que, donde estés, puedes percibir todo lo que te quiero, Vicky. Que sepas que mamá sigue aquí esperándote, que daría mi vida y doscientas que tuviera por verte de nuevo. Que no sé cómo hacer para vivir sin tí. Hasta que nos veamos te quiero princesa. Te quiero un millón de veces.
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