viernes, 15 de julio de 2011

Un día malo

Hoy es uno de esos días en los que no puedo. No puedo con la vida. Estuve durante un par de semanas bastante bien, tranquila y asumiendo...o eso creía yo. Pero otra vez estoy flojita, baja de ánimo, otra vez viene el bajón.

Ya me lo esperaba, porque ya me lo conozco. Pero tiemblo cada vez que vuelve. Porque vuelvo a tocar fondo otra vez, la caída es tan dura que siempre creo que no voy a poder soportarlo. Y contra todo pronóstico, lo soporto. Lo soportamos todos.

Intento consolarme pensando que mi pequeña está en la orquídea, en señales que creo que percibo....a veces la siento pero otras veces....me parece una tontería, me pregunto a mí misma qué estoy haciendo.
Las señales no me valen para nada, quiero a mi hija de vuelta. Eso es lo único que quiero. Y en ese momento, las señales no me sirven de nada.

Por desgracia tengo que conformarme con ellas y acostumbrarme, me guste o no. Pero es tan difícil...La ausencia física es tan horrible....nadie sabe lo que es esto, todo el mundo sigue su vida y les parece que seis meses se han pasado volando y para mí han sido eternos. El maldito año 2011 está siendo eterno.

Vicky princesa, dónde estás.....
Te quiero cada día más.

lunes, 11 de julio de 2011

¿Por qué?

Aun hoy me sigo preguntando por qué. Por qué tú, por qué nosotros. Ya sé que no hay un por qué, o al menos no lo sabré en esta vida, pero supongo que es inevitable preguntarnos por qué nos tocó a nosotros.

Y ¿por qué no? Quizá esta es la pregunta, le toca a mucha gente, ¿por qué a nosotros no? ¿es que nos creíamos especiales? ¿intocables? qué tontos somos, qué soberbios y qué prepotentes, para pensar que nosotros estábamos más allá del dolor, que somos invulnerables ante la vida....

Pero nos dimos de bruces con la realidad, esta que quisiera no conocer....nos topamos con el dolor y ya no se va....una vez conocido este dolor, no se va.

Vicky enséñanos algo hija, enséñame a ver con otros ojos y dime dónde puedo encontrarte.
Te quiero cariño

lunes, 4 de julio de 2011

6 meses

Princesa:
Hoy hace seis meses que te fuiste. Ya hace más tiempo que te fuiste que el que estuviste con nosotros.
Al principio pensé que no podría aguantarlo, nada, ni seis meses ni seis días. Pero los he aguantado y seguramente aguantaré todo lo que venga, hasta que llegue el momento de irme junto a tí.
Te tuve tan poquito, la vida me dio tan poquito tiempo para estar contigo....

En esta montaña rusa de dolor que han sido y siguen siendo estos seis meses sin tí, me he dado cuenta de lo largo y despacio que pasa el tiempo cuando sufres y de lo fugaz que es cuando vives feliz. Trato de no castigarme por tener ratos buenos y ahora ya no me siento culpable por ello, que ya es mucho. He aprendido que el dolor sigue ahí, aunque me ría, aunque siga viviendo, aunque disfrute con cosas....el dolor no se va. Y me gusta que no se vaya, no quiero que me deje de doler.

Te echo tanto de menos mi niña...

viernes, 24 de junio de 2011

La orquídea

Papá y yo nos casamos el 8 de abril de este año, apenas tres meses después de que te fuiste, cariño....supongo que tratábamos de buscar algo de ilusión entre tanto dolor, algo alegre aunque no tuviésemos nada que celebrar.

Ese día nos regalaron varios centros de flores. El más especial fueron unas orquídeas blancas, tan bonitas... Ya sabéis cómo son las orquídeas de delicadas, al menos a mí nunca me han durado mucho tiempo.

Parece extraño pero a día de hoy, nuestra orquídea no sólo sigue con nosotros sino que tiene una flor nueva y además, seis capullitos que se van a abrir...Será casualidad, dirá todo el mundo, pero yo sé que no, para mí es una prueba de que estás aquí, Vicky, en la orquídea que yo cuido cada día.

Nadie me puede asegurar lo contrario así que ¿por qué no creer eso? Para mí lo es. Y con eso ya vale.
Te quiero princesa. No te vayas nunca mi amor.

domingo, 19 de junio de 2011

Lo que yo creo

¿Dónde estás princesa?
No sé dónde estás pero cada día tengo más claro que después de esto, hay algo más....tiene que haber algo más, este sufrimiento ¿para nada? no puede ser para nada....si la propia naturaleza hizo cosas justas, esto tiene que colocarlo también en su sitio, cuando sea y donde sea....

Yo creo que Vicky era especial, que algunos son diferentes y por eso se van antes, porque ya lo saben todo, no tienen nada más que aprender aquí....Y por eso están en un sitio especial. No podían seguir aquí.

Esta idea, completamente irracional y sin base científica, a muchos les parece una locura. Sin embargo, el hecho de creer en Dios, que es igual de absurdo y carente de lógica, a todo el mundo le parece correcto. Incluso en determinados ámbitos, si no crees en Dios, te miran raro. Y en cambio, tampoco tiene explicación. Es la sociedad la que le ha dado el sentido.

Entonces, si algunos creen en Dios, ¿por qué yo no voy a creer en otra cosa? ¿por qué no creer que nuestros hijos eran especiales? ¿por qué no iba a ser así? ¿qué sabemos?

Princesa dime dónde estás. Ayúdame a encontrarte, a reconocerte. Mándame alguna señal, por favor.
Te quiero

sábado, 11 de junio de 2011

En otro mundo

Desde hace algunos días, una idea ronda en mi cabeza cada vez con mayor intensidad....y es que tú no eras de este mundo, hija. No, no podía ser, no podías estar porque este mundo era demasiado imperfecto para tí....una niña como tú no podía estar aquí....tu expresión, tu risa, ese brillo en tus ojos, esa manera de observar como si ya lo supieras todo

He visto tantos bebés y ninguno tan bonito y tan despierto como tú...era imposible, eras especial y no podías quedarte cuando ya lo sabías todo....no sé dónde estás cariño y tampoco sé si a mí me corresponderá algún día alcanzar ese espacio donde vives ahora pero si no es así, mi amor, ya sabes que mamá te quiere más que a nadie y que te echo de menos cada día, cada hora, cada segundo de mi tiempo.

Te quiero princesa

jueves, 2 de junio de 2011

Las reglas del juego

  Eres un jugador en el riguroso juego de vivir.
  No puedes culpar al juego si no crees en las reglas o no te ocupas de recordarlas.
  La primera regla del juego es que todo jugador muere.
  Nadie sabe cuando llegará, a menudo los más jóvenes y los mejores se van primero.
  Todos tienen que jugar.
  El juego sigue para siempre o hasta que ganes.
  Ganas si encuentras la muerte antes de que ella te encuentre a ti.
  El premio es la vida.