Hoy es uno de esos días en los que no puedo. No puedo con la vida. Estuve durante un par de semanas bastante bien, tranquila y asumiendo...o eso creía yo. Pero otra vez estoy flojita, baja de ánimo, otra vez viene el bajón.
Ya me lo esperaba, porque ya me lo conozco. Pero tiemblo cada vez que vuelve. Porque vuelvo a tocar fondo otra vez, la caída es tan dura que siempre creo que no voy a poder soportarlo. Y contra todo pronóstico, lo soporto. Lo soportamos todos.
Intento consolarme pensando que mi pequeña está en la orquídea, en señales que creo que percibo....a veces la siento pero otras veces....me parece una tontería, me pregunto a mí misma qué estoy haciendo.
Las señales no me valen para nada, quiero a mi hija de vuelta. Eso es lo único que quiero. Y en ese momento, las señales no me sirven de nada.
Por desgracia tengo que conformarme con ellas y acostumbrarme, me guste o no. Pero es tan difícil...La ausencia física es tan horrible....nadie sabe lo que es esto, todo el mundo sigue su vida y les parece que seis meses se han pasado volando y para mí han sido eternos. El maldito año 2011 está siendo eterno.
Vicky princesa, dónde estás.....
Te quiero cada día más.