Cariño, aquí sigo, aquí siguen, pasando los días, las semanas. El verano tan absurdo sin tí. El año tan largo.
Las cosas no se colocan tan fácilmente. Cuando creo que tengo algo en su sitio, poco después se vuelve del revés.
El sufrimiento vuelve en el recuerdo de aquellos malditos dos días en el hospital, qué largos fueron. Qué dolorosos ahora al recordarlos.
Quisiera que este dolor me fulminara para siempre. O que me curase, pero que me dejase ya. Que no me torture más. ¿Hasta dónde podemos aguantar?
Princesa, a veces creo que me estoy volviendo loca. Te echo de menos gordita. Mi niña.
Te quiero.