domingo, 13 de noviembre de 2011

Hace dos años

Tal día como hoy, hace dos años, papá y yo supimos que venías a nuestra vida. Claro que entonces todavía no sabíamos que ibas a ser y sigues siendo lo más importante que nos pasaría jamás.
No fuiste demasiado buscada pero sí muy querida desde el principio. Y cuando te conocimos ya no podíamos separarnos de tí.
Hasta que la vida ya se encargó de separarnos, al menos temporalmente.
Qué felices éramos, cariño, hace dos años, aunque aún no habías llegado. Pero de alguna manera ya estabas con nosotros.
Cómo te echo de menos ahora, princesa. Qué triste está siendo nuestra vida desde que te fuiste.
Te quiero mi niña. Mamá no te olvida.

domingo, 30 de octubre de 2011

A veces me parece que no te has ido del todo. Hay días tranquilos, en los que el dolor no es tan grande y la resignación se sobrelleva, días en los que me parece que lo tengo aceptado, que nos tocó y ya está...

Pero luego llegan otros días, princesa, en los que tengo tanta necesidad de tocarte, de besarte, de abrazarte, de volver a lo que teníamos antes que todavía no puedo creer que no estés. Esta abstinencia me desespera de tal manera que creo que me estoy volviendo loca.

¿Me estaré volviendo loca, princesa?
¿Cuánto tiempo me queda sin tí?
Te quiero cariño, mamá siempre está pensando en tí.

sábado, 15 de octubre de 2011

Te echo de menos

Te quiero cariño mío. Te echo de menos. ¿Dónde estás?
Dime dónde estás princesa, dime qué tengo que hacer para encontrarte.
¿Por qué te has ido? ¿Por qué tú? ¿Por qué nosotros?
Me desespera no encontrar respuesta para esto.

viernes, 7 de octubre de 2011

Llenar el vacío

El otro día, entrando en un buscador en internet, en la barra de herramientas aparecía un mensaje que decía: "Todo lo que necesitas: Moda, Viajes, Deportes, Belleza, Dinero, Motor...."

Esto es todo lo que necesito, según parece. Nuestra vida se llena de esto, de coches, de ropa, de dinero, de ocio, de pasarlo bien....así es como nos sentimos plenos ¿no? Pero no hay sitio para el dolor, para los sentimientos, para lo que de verdad importa, tal y como yo lo veo.

¿Con qué lleno yo el vacío que me ha dejado la marcha de mi hija? ¿Me voy de compras? ¿Hago un superviaje? ¿Me forro de dinero? ¿Dejaré de sufrir si ocupo mi tiempo en estas cosas?

¿Es posible de verdad que alguien piense que este el reemplazo? ¿Este es el mundo en el que vivimos? El mundo al que dejé de pertenecer desde que la vida me quitó lo único que no puedo reemplazar.

Te quiero princesa, cada día es uno menos para estar contigo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Teorías...

Tengo una amiga que dice que a lo mejor todos nosotros somos parte de un todo común, somos como trocitos de un algo único e interminable, por eso a veces algunos tienen (o tenemos) algunas intuiciones que se cumplen, algo que dentro de nosotros, en algún nivel, sabe lo que va a pasar o que va a pasar algo.....

Sólo que esa línea que nos mantiene unidos con el todo común se nos corta, sólo tenemos destellos puntuales pero no sabemos leer más allá....

Si esto es verdad y pudiese yo saber dónde está mi hija....y no eso, lo que en realidad yo quiero es que alguien me jure y me asegure que volveré a estar con ella, como estábamos antes...y no como si fuésemos luces o espíritus o cosas etéreas, no, yo quiero tocarla, quiero que vuelva, quiero que todo vuelva a ser como antes. Necesito tocar a mi hija, besarla, tenerla otra vez aquí. ¿Es tanto lo que pido?

Te quiero princesa. ¿Por qué no me das la respuesta? Te quiero con locura.

jueves, 15 de septiembre de 2011

De un lado para otro

Cariño qué difícil es esto. Me siento zarandeada por la vida. Dando bandazos sin parar de un sitio a otro.

Ayer tuve un día bueno. Me encontraba bien, incluso evocaba imágenes o recuerdos y no me producían tanto dolor, sólo una pena inmensa pero no ese dolor que me mata. Me parecía que se habían colocado algunas cosas, que el dolor me daba un poco de tregua.
Pero no fue así. Por la noche, justo antes de irme a dormir, las mismas imágenes que tuve durante el día, me hicieron tanto daño otra vez....Lo que durante unas horas pude colocar, un poco más tarde ya estaba otra vez descolocado. Mi corazón roto otra vez. Qué angustia madre mía, cómo se puede vivir así, con estos altibajos emocionales. Sin sitio donde ponerme, un rato aquí y otro allí, la cabeza sin parar.

Vicky dónde estás. Dónde estás hija. Te busco en los otros bebés pero no te encuentro. Dónde estás cariño. Enséñame a encontrar el camino hacia tí princesa. Te quiero

viernes, 2 de septiembre de 2011

El mundo sigue

Hasta ahora, el sentimiento de que el mundo siguiera igual, como si nada, me irritaba, me molestaba que nadie apreciase la ausencia de mi hija. Como si no hubiese sido importante para ellos. Como que no lo fue.

Hoy, en cambio, he sentido lo contrario. Mientras andaba por la calle, me ha aliviado comprobar que nadie repara en mi dolor, que nadie sabe lo que ha pasado, que el incógnito me protege, no me destaca ante los demás, soy un bulto más caminando por la calle. Y de alguna manera, ese anonimato me ha dado seguridad. No me he sentido señalada como otras veces, cuando me parecía que la gente me miraba y murmuraba: "mira, pobrecita, se le muríó la niña..."

Qué pena Vicky. Qué sola me siento sin tí, cariño. Qué rápido se supone que hay que volver a subirse al carro del mundo.
Te quiero princesa