lunes, 28 de febrero de 2011

CASI MARZO

Vuelvo a escribir.
De repente, siento la necesidad de escribir muchas cosas y al mismo tiempo, casi no sé ni por dónde empezar.
Es tan confusa y tan contradictoria la mezcla de sentimientos y sensaciones que experimento que me siento perdida, sola, abrumada de tanto sentir. Por un momento soy capaz de escribir sin llorar.
Me siento totalmente frustrada, nunca pensé que mi pequeña se podría ir (no quiero decir morir, no me gusta decir que eso es lo que le ha pasado a mi hija). Nunca lo pensé, y menos tan pronto. No tenía ni seis meses. ¿Por qué? Nosotros éramos felices antes de que naciera nuestra pequeña, entonces ¿por qué la vida nos hizo querer a Vicky para luego quitárnosla? ¿Por qué no somos de piedra para no tener que sufrir así?

A veces me duele tanto y me desespera tanto pensar que mi niña no va a volver que creo que me muero. Lo creo de verdad y lo deseo así. Pero no me muero. Para mi frustración, no me muero.
A veces pienso en obligarme a morir, acabar con todo de una vez y terminar con este dolor. Pero ni siquiera me atrevo a eso. No encuentro ningún motivo para seguir viviendo y sin embargo, sigo viviendo.

La gente me dice que tendré otros hijos. Por un lado desearía otro hijo ya, como remedio inmediato a mi dolor....pero al mismo tiempo no quiero otros hijos.....sólo quiero a mi muñeca, a mi niña preciosa, a la princesa que la vida me quitó de repente y sin avisar...no puedo pensar en el futuro, sólo pienso en cómo hacer para levantarme cada mañana.

Y la gente no se acuerda de quién eras, Vicky....eras tan pequeñita que no dio casi tiempo a que te conocieran...me da tanta pena eso, cariño....me da tanta pena saber que no te recordarán porque la vida no te permitió el tiempo para aprender a hablar, o a caminar, ni siquiera a mantenerte sentada...no tuviste amiguitos, ni fuiste al cole, ni pudiste jugar con un montón de cosas....

Tus pequeños muñequitos, tu cuna, tu ropa....tu olor...no me atrevo a abrir tu armario, princesa.....no me atrevo aún.

La gente no te recordará pero princesa, que sepas que mamá NUNCA se olvida de tí, NUNCA...estás en mi corazón para siempre, nunca me separaré de tu lado y cuando me muera, entonces será cuando estemos juntas para siempre. Por favor princesa, que no se te olvide esto, que te quiero hasta el final, hasta más allá del infinito, hasta que vuelva a encontrarte.
Mi niña
Qué miedo me da...ver tus fotos
Qué miedo tengo de pensar en todo lo que me queda, en toda la vida que me queda por delante sin tí...es demasiado tiempo, yo no quiero tanto tiempo, para qué? no quiero más tiempo, si no voy a poder pasarlo contigo
Hay días en los que no puedo con esto

viernes, 25 de febrero de 2011

Victoria

Te echo de menos, Vicky, Victoria, mi niña bonita, mi niña grande. Te echo de menos tanto, me duele tanto que no puedo con el dolor, lo juro, no puedo, me asfixia, no puedo respirar. No quiero respirar.

jueves, 24 de febrero de 2011

El camino

Se me hace tan difícil conseguir que pasen los días...El tiempo pasa tan despacio cuando uno sufre que un día parece un siglo, una semana una eternidad.....Qué rápido pasaba cuando éramos felices.
 
Pedro y yo estamos atravesando este camino de dolor. Vamos despacito, pero estamos juntos. Hacemos lo que podemos, seguimos adelante. Seguimos teniendo una hija, una muñeca preciosa que vive en nuestro corazón y tendremos que seguir adelante con nuestra familia, aquí y ahora sólo estamos Pedro y yo pero nosotros seguimos siendo tres.
 
Y como siempre, el final para mi pequeña, Vicky, te quiero, te quiero tanto que mi corazón va a estallar de amor por tí, cariño, no te olvides de mamá nunca.
 

miércoles, 23 de febrero de 2011

Mortal y rosa

"Sólo encontré una verdad en la vida, hijo, y eras tú. Sólo encontré una verdad en la vida y la he perdido. Vivo de llorarte en la noche con lágrimas que queman la oscuridad. Soldadito rubio que mandaba en el mundo, te perdí para siempre. Tus ojos cuajaban el azul del cielo. Tu pelo doraba la calidad del día. Lo que queda después de tí, hijo, es un universo fluctuante, sin consistencia, como dicen que es Júpiter, una vaguedad nauseabunda de veranos e inviernos, una promiscuidad de sol y sexo, de tiempo y muerte, a través de todo lo cual vago solamente porque desconozco el gesto que hay que hacer para morirse. Si no, haría ese gesto y nada más."

Este es un fragmento de Mortal y rosa, de Francisco Umbral.
No se me ocurre ninguna manera mejor de explicar lo que se siente al perder a un hijo, a mi pequeña.
No sé decirlo tan bien como él, sólo puedo decir que te quiero Vicky, te quiero princesa, te quiero un millón de veces.

lunes, 21 de febrero de 2011

Mi princesa del cielo

Hola princesa,

Necesitaba entrar aquí para contarte lo que siento hoy. No es diferente a otros días, es igual de triste y gris sin tí. Cada cosa que hago, que toco, que veo o que pienso me recuerda a tí. Cada día es un interminable dolor que no se pasa nunca. Te echo de menos Vicky, la vida me resulta imposible sin tí.

Intento recordar los momentos divertidos y buenos, y no los del hospital, lo intento pero también me hacen sufrir porque me enseñan todo lo que he perdido, lo que has perdido tú cariño, lo que hemos perdido las dos.

Estabas llena de vida ¿qué pasó? No entiendo porqué la vida decidió que ya era suficiente, que ya habías vivido bastante, que era momento de cambiar. No sé dónde estás, no sé qué tengo que hacer ahora, no sé ni a dónde ir.

Mi princesa del cielo, espérame allí, no te olvides de mí, no te olvides de mamá por favor. Te quiero hasta el infinito Vicky, te quiero hasta el final.

sábado, 19 de febrero de 2011

La fuerza

Sabes lo que me dijo ayer mi madre, tu abuela, Vicky? Que ella puede percibir que tú estás. Que le has mandado fuerza para seguir adelante.
Yo también necesito esa fuerza, cariño, necesito que me la mandes. A veces me parece que noto signos, luego pienso que me estoy perdiendo la cabeza. Pero a veces creo que me haces alguna señal. ¿Eres tú, cariño? ¿Dónde estás?
Dónde estás princesa.